viernes, 6 de abril de 2012

This is the end, razones que a nadie le importan

Todo se acaba, tarde o temprano, lo que es mas bueno que malo. es cómodo que nada sea eterno, así hasta la miseria mas atrapante sabes que tiene su final.
Nosotros los de entonces ya no somos los mismos, algo así decía Neruda. la primera vez que oí aquella frase no pude estar mas en desacuerdo, pensaba que una era el mismo por siempre, por los siglos de los siglos, amén. Pero, la vida da vueltas, y vueltas, y a veces hasta mas vueltas aun, y te deja mareado, con nauseas, y tratas de pararte diciendo que no estás dañado, mintiéndote a ti mismo, y te crees esa mentira, y caminas como si nada, diciendo que eres feliz, pero en realidad no lo eres.
 Es por eso que este blog llega hasta aquí. en esencia nació como una especie de vomito literario de mi parte, de votar todo lo malo que sentía por el mundo a finales del 2009, de hecho fue inaugurado por Walking Arround de Neruda, uno de sus textos mas oscuros, seguido por Rimabaud y unas lineas de Una Temporada en el Infierno. algunos textos míos, de los del principio solo fueron una burda aproximación a ese tipo de literatura que amaba por ese entonces. Otra de las cosas que no me identifican es el nombre de este blog, ya no me siento OSKURO, ni que viva en las sombras, ni nada de eso.
Pero han pasado ya varios libros, películas, situaciones, etc. Y no creo en lo mismo. hay muchas cosas que están aquí que ya no me identifican para nada, aunque fueron parte de un proceso de crecimiento personal, y les estoy agradecido por ello, vinieran desde el lugar del universo que vinieran.
Este blog con unos tres años de vida, solo en el ultimo año y medio tuvo gran cantidad de actividad, llegando a unas 6.500 visitas, cosa que para una pagina que solo ofrece textos de un don nadie, sin pornografía de por medio, no está mal.
En pocos días, o semanas, o meses se abrirá una nueva pagina, pondré el enlace aquí por supuesto. Los textos que crea que encajan en el nuevo proyecto se salvaran, los otros quedaran aquí durante un tiempo.
El ultimo texto publicado "Late Show con un demonio interno", es una especie de despedida para la pagina.

Gracias todos quienes la visitaron, comentaron, se enojaron, y aportaron en ella.



HASTA MUY PRONTO.

Late Show con un demonio interno


Me mira con cara burlesca, pero no puedo matarlo.

Lo conocí, cuando en una ceremonia íntima, decidí sacar a relucir todos mis demonios.

Los fui dejando uno a uno sobre el escritorio.

Imposible conversar con todos, eran cientos.

Me preocupó la idea de tener más demonios que amigos.

Antes de mirarme con esa cara burlesca me dijo:
“Escribir o ser feliz, pero no las dos cosas a la vez”

Un punto inquietante: que tenga razón.

Su cara burlesca no lo es tanto. Sus ojos tienen algo de tiernos. Pero no hay que engañarse: es un demonio interno.

Sabe de lo que habla, La Pieza Oscura de Lihn se deja ver bajo su brazo derecho.

“o ser feliz”
“o escribir”

Las veces que he sido feliz son dignas de escribirse. Aunque son poco entendibles.

Le pregunto el porqué de sus moretones en el rostro:
Los choques con el mundo, dice.

Sin querer aparece un sillón de terciopelo rojo, no duda en ponerse cómodo. Me veo tras un mesón de vidrio. Estamos en un set de televisión, una cámara con una luz roja en la punta. Nadie la dirige. Una pequeña galería para el público, sin público. Aplausos grabados.

Estamos al aire en un canal olvidado.

Es un demonio elegante, tan infeliz que oigo cada palabra que dice.

Pero no puedo matarlo.

Hablamos de la razón.

De la razón.

De los sentimientos que se esconden, suprimidos por la razón.

Salieron nombres de filósofos, cada cual mas antiguo que el anterior, cada apellido mas impronunciable que el anterior.

Y la razón.

También nombramos a Rimbaud, como en cualquier conversación interesante se hace.

Estuvimos a punto de hablar de Joyce, pero ya lo había hecho llorar de la risa con las dos o tres cosas que puedo decir de Rimbaud.

No lo merecíamos, aun.

Matamos a Dios varias veces, aunque mis sentimientos, que debieron haber muerto, aun escriben ese nombre con mayúscula.

Traté de hablarle de mi Dios interno, de mis sentimientos, de meditación, etcétera.

Se rió.

No habla en la ausencia de sus camaradas parados sobre el escritorio.

Humor negro.

Matamos a un par más.

Pero a él, aun no puedo matarlo.

Reí  falsamente un par de veces, como buen anfitrión, como hipócrita invitado.

Le golpee la espalda en señal de aprobación.

No le dije lo que pensaba, porque pensaba matarlo.

Esperaría a que no hubiese ningún televidente.

Son muchas las personas que nos siguen a las tres de la madrugada.

He elaborado una lista:
-Muchos hombres solitarios
- un largo etcétera.

Una iluminación colectiva no andaría mal.

Hablaré de eso en el próximo programa, junto al demonio de cabeza rapada, que rompe tablas con el cráneo mientras resuelve koanes.

Pero ahora mi invitado sigue ahí sentado, esperando a que le haga preguntas que responderá con una serie de terminologías que solo él entiende.
Aunque se ve bastante inteligente.

No es que no puedo, es que no quiero.

Es bastante cómodo que siga con vida.

Es un refugio para no hacer lo que el estomago manda.

Da nostalgia mirarlo y decir: te tienes que ir.

Se ha esforzado tanto por ser un imbécil, que ahora que lo ha logrado me siento algo injusto al desecharlo.

Pero aquí vamos.

Sabe que le tengo algo que decir, su sonrisa se apaga. Se aferra a su mirada tierna para que me conmueva.

Aquí vamos.



sábado, 17 de marzo de 2012

Fuerte


Cuesta mantenerse en pie
Cuando es de noche

Solo la luz del escritorio existe

Los días se van
Tan de prisa
Ni una brisa
De mar
Muere tan rápido

El silencio es tal
No queda otra que saludarse
Y ser el vecino cercano
De uno mismo

Ese reflejo se mantiene
Me pregunto si aun querrá lo mismo

Si está dispuesto a dar hasta tal punto

Si está dispuesto a ser
Lo que esconde

Voy tan rápido a veces
Que olvido la precisión
Que olvido pensar la histeria
En un violín
Tocarlo con tal fineza
Como los viejos maestros
Envainaban sus sables de muerte

Te bancas el silencio
Junto con la soledad
¡Dime si eres tan fuerte!

A veces mi reflejo envejece

Nadie prometió ganar todas las batallas
Ni menos la mayoría
Pero eso él lo sabía
¡Dime si eres tan fuerte!

Báncate la distancia de la suerte
A puro pulmón corre más fuerte

Báncate que la sombra de su cuerpo
Sea el invierno romántico
Del farsante de turno
Y tú entre el calor
Y los hirvientes
Signos de frustración
Crees ser más fuerte

Salen tantas estrellas de un agujero blanco
Como razones para estar solo.

martes, 28 de febrero de 2012

Flashback de una tarde de verano


Ahora me ahogo en las soledades, en los caminos de tierra y piedra, sucumbido ante las verdades que he tomado a modo de absolutas. La tarde cae, el celeste del cielo se transforma poco a poco en noche, y veo como se va sin más otro día de la vida. Ese color de allá arriba es el mismo que se ponía, a esa hora de la tarde, en la vieja cabaña, con González, un viejo que siempre tomé como un don nadie. Se me ha venido aquel recuerdo de improviso, de aquella conversación, en un día cualquiera. Han pasado años, y como todo ser humano, me cuesta bastante tiempo entender las cosas simples.
Lo cierto es que nunca sentí simpatía por aquel hombre: era un tipo, por ese entonces, de mas de cincuenta años, gordo, de apariencia sucia, con un olor que te invitaba a alejarte lo mas posible de él. Poco era lo que se le entendía cuando hablaba, y si lo hacia, era para decir una que otra barbaridad sobre el mundo. Aun así, decía ser un hombre feliz. Aunque en mi percepción de aquel concepto, en un caso como el de González, no se ajustaba.
Lo conocí en aquel trabajo de verano, en la parcela de unos tíos. La verdad si la paga no hubiese sido tan buena, no hubiera aguantado casi dos meses al lado de aquel tipo tan desagradable. Las horas pasaban lentas, realmente lentas. Veía como salía y se ponía el sol, luego me iba a dormir, y no me daba cuanta como ya era nuevamente hora de levantarse y ponerse a trabajar.
Un día, no recuerdo por qué razón, nos saltamos la hora del almuerzo, la dejamos para mas tarde, en realidad no sé a que hora exacta, pero el cielo era aquel del final del día. El tipo comía con desdén, agarrando el tuto de pollo con la mano, escupiendo desprolijamente, y haciendo muchos sonidos guturales en el acto. Era un espectáculo detestable, el apetito se me fue en un instante, así que tuve la mala idea de cederle lo que me quedaba de comida, y prolongar aun más el show. Fue ahí donde de la nada comenzó a hablar, casi filosóficamente:

“Hace un par de años caí detenido. Necesitaba dinero para algo, me obsesione con eso, lo quería lo mas rápido posible. No hallé nada mejor que entrar a una casa, de un vecino del barrio que tenia un almacén, a robarle lo que había recaudado en el día. El vecino sintió unos ruidos, e inmediatamente llamó a la policía, sin siquiera asomarse para saber bien lo que era, tuvo el presentimiento y actuó. Cuento corto, ya me tenían en el calabozo, faltaba constatar la denuncia del dueño del almacén para que me llevaran directo a la cárcel, y comenzaran lo juicios y esas cosas. Pero de repente, llegó un carabinero a abrir la celda, y dijo mi nombre. Al salir me dio a entender que era un suertudo, yo aun no sabía por qué. Me asombré cuando vi que estaba el vecino esperándome, el mismo a quien le entré a robar, él había pagado la fianza. Me agarró del brazo, me subió a su camioneta, y partimos, yo no sabía donde. En el camino no fui capaz de levantar la cabeza, así que no tenia idea a donde nos dirigíamos, y obviamente no tenia la ganas, ni la fuerza suficiente para hablarle, y menos mirarlo directamente a los ojos. Puso música, antes de decir nada puso música. No recuerdo lo que sonaba, era algo que no conocía, y que no he vuelto a escuchar. Pero él lo disfrutaba bastante, y cantaba mientras manejaba. Hasta que nos detuvimos. Me volví a asombrar cuando me dio la orden de que bajara del vehículo, y me di cuenta que habíamos llegado a un restaurante. Si, así es: cuando por mi cabeza pasaba que llegaríamos a un sitio eriazo, me haría cavar mi propia tumba, y luego me dispararía, llegamos a un restaurante, muy conocido en la zona por aquellos años, no era cualquier lugar. Tal vez pensé eso porque era lo que yo hubiese hecho. El mozo llegó y nos puso la carta en la mesa. El vecino me dijo que eligiera lo que quisiera, él pagaría todo, que no me preocupara por los gastos. Así que en ese ambiente agradable, cada vez mas lejano a mi, comencé a sentirme horrible, no me había dignado a decir palabra alguna. Volvió el mozo, y el vecino ordeno lo que hasta entonces resultaba ser lo más caro en la carta, no recuerdo bien que era, pero lo acompañó del mejor vino. Llegado mi turno de ordenar, en realidad no sabia que pedir, sentía tanta vergüenza que prefería pedir un revolver para dispararme y dejar de existir, y no vivir aquel momento. Pero el vecino insistió en que pidiera de una buena vez, por ultimo como un favor para él. Yo ahí pensé que se había vuelto loco, pero cedí a su petición, y encargué lo más barato de la carta. Él hizo un gesto como diciendo POBRE MUCHACHO, NO SABE NADA.  Una vez llegado los pedidos, el vecino comía muy a gusto su plato, se podía apreciar claramente como los disfrutaba. A mí, con el apuro de pedir se me había olvidado que detestaba lo que había encargado, así que me costaba mucho masticar y tragarlo sin sentir asco. El vecino miraba de reojo, lo podía sentir, sabia que sufría con todo esto. De un momento a otro, ya no aguanté más, y le pregunté que era lo que pretendía. Dejó de comer, se limpio la boca con la servilleta de género, cruzó sus manos, y comenzó a hablar. Lo hizo como si hubiese estado esperando mi pregunta, como si supiera cada uno de mis gestos de aquella noche. Me dijo que el plato, inmasticable, al que me veía obligado a tragar, era como mi vida: amargo, sin condimentos, una tortura para el paladar, y que por eso no era capaz de tragármelo. Me dijo también, que no fui capaz de pedir lo que realmente quería, y que por eso me veía envuelto en esta pequeña tortura, porque sabía que no era merecedor de algo más. En fin, terminamos de comer, no dijo una palabra mas, me dejó en la puerta de mi casa, y la vida siguió como si no hubiese pasado nada, él siguió saludándome todas las mañanas, sin recriminarme nada, sin prejuicios, me sentía nada al lado de aquel hombre, hasta cierta admiración por él me provocaba. El caso es que un día partí, siempre con ese hecho en mente, no soportaba lo que le había hecho, ni lo que estaba haciendo con mi vida. Quería que llegue el día de ponerla en un plato y saborearla, y sentir que era todo lo que deseaba masticar, lo más sabroso del mundo. No te diré si llegó o no ese día, esa es una historia mas larga aun, y por lo que veo ya estas bastante harto escuchándome, pero viendo que no te gusta estar cerca mío, que rechazas todo lo que soy, porque parezco tonto, pero me doy cuenta de las cosas, te quiero hacer la siguiente pregunta ¿si pusieras tu vida en un plato serias capaz de tragártela?”

No lo tomé en cuenta hasta ahora. Después de eso no recuerdo lo que pasó. El verano terminó y nunca más volví a saber de aquel hombre. Nunca supe si logró su cometido, pero la respuesta a su pregunta si creo tenerla: No, ni cagando, no seria capaz de tragar una pizca de ella. No sería capaz de poner en mi boca esa sustancia gris, sin sabor a nada. Pero nunca es tarde para botar el plato a la basura y cocinar algo diferente.    

sábado, 12 de noviembre de 2011

Escritura Automática 1

1


Se me derrama la piel
Por los andares de los días póstumos
De algo que nunca pasó
Pero ahora soy parte de todo eso
De lo que nunca existió
                               
Quiero crear
Y navegar
Y crear futuros
Y que el viento siempre sople
En dirección al horizonte
Que no quiero alcanzar
Para poder soñar
Realidades paralelas
Y seguir
Olita tras olita
Tsunami tras tsunami
Por sobre las ballenas
Y bajo las gaviotas

Esto es por ti
Reflejo cansado
Del agua inquieta
Que si no lo estuviera
Me quedaría estancado

Hoy es el mismo día
Que ayer
Cuando todo comenzó
Soy esa explosión
Soy esa violencia
Soy la calma tras la tormenta
No adoro
No adoro
No adoro
No hay rey a quien seguir
No hay amo a quien saludar en dos patas
Los dioses toman vino
Como cualquier mortal
Crearon los errores
Como cualquier artista

El día no terminará
Tal vez sus consecuencias
Pasen como si no lo hubieran
Sabido vivir
Nunca terminará
Nosotros si.

2

Delirios de bajeza
Tal vez tu sombra embriague
Los días y las noches
Tras tu vestido negro

La copa rota cortará tus labios
Guardaré un pedazo para mí
Dentro de los diamantes naranjos
Guardados bajo las tablas
Que soportan el colchón
¿Recuerdas aquel colchón?

 La sangre nos tiñe
Ahora no estamos en sepia
Pasamos al blanco, al negro y al rojo
No creo ni una verdad
Solo tengo para tenerte
Mis delirios de esclavo inmundo
Mi lengua limpiando
La uñas de tu pie izquierdo
La mugre de tu rodilla
Hasta que no quede alimento

3

Nunca quiero morir
No corten flores por mí
Estoy acostumbrándome a esto
A veces disfruto de esto
Como cualquier otro fruto
Que nazca de mi cerebro
A veces disfruto esto
Aunque los días cambian tanto
A veces por las mañanas
El sexo abre sus puertas para sonreír durante el día
Pero el día se acaba, siempre se acaba
Ella también acaba
Todos terminamos acabando
El orgasmo perpetuo lo veo imposible
Utópicamente trato de resistir
Para que se haga real
Pero soy tan humano
Adoraré al primer dios
Que escriba un libro sagrado
Con ese orgasmo estancado
Hasta que los días terminen

4

¿En que pienso en estos momentos?
¡Vamos Manuel concéntrate!
¿No era que escribirías un cuento?
Un cuento largo y cubierto
De todas esas enredaderas
Bajo la cual tratas de decir verdades
Que no importan a nadie
¿Qué no ibas a mandar a todos
A conchetumadrelandia?
Es ahí donde deben vivir
Es ahí lo que se merecen
Tener a Santiago
Bajo la tierra
Con el calor multiplicado por cien
¿Qué no es tan fácil?
Si bastan solo palabras
Para tener sus burlescas
Risas bajo el cemento
Lloverá fuego un día
De eso estás seguro
Pero sabes
Que es parte del juego
Y te dejas atrapar
Y disfrutas siendo así
Como un gato muerto
Es disfrutado por esos buitres
Que a ti también te persiguen
Y no puedes
O no quieres ahuyentar
¿Es tiempo?
Eso dices que solo basta
Tiempo
A veces funciona con tiempo
Otras
Con actitud
Con tiempo solo has conseguido
Que se alejen esas personas
Y vaya que eres feliz así
¿No es cierto?



sábado, 5 de noviembre de 2011

F5



¿Cómo comenzar a escribir algo que al final sé que querré borrar? Lo sé porque el propósito central de estas palabras es que mañana todo comience de nuevo, de cero, y ser el único que se entere de aquello. Poder interferir en el momento exacto en que se produce lo cual nos condena, a lo que sea: a la soledad,  a la rabia, al hastío, a lo que al final de la jornada impide conciliar el sueño.
Hay noches mas difíciles que otras, todo depende del nivel de culpabilidad que tenga. Normalmente me cuesta perdonarme. Existen segundos, o menos que eso tal vez, en que actuar en ese pequeño instante cambia el sentido que pueda tener un día. Son esos los instantes en los que no actúo, o si lo llego a hacer, no es para bien.
Las épocas de calor son las peores. El malestar personal contrasta con la enorme energía que se encuentra en el ambiente.
La vida debería tener aquel maravilloso botón F5, para poder reiniciarse cada vez que nuestra pagina diaria se atrofie. Decir “esto no está funcionando” y tan solo pulsar la tecla.
F5 para tener la valentía de ser yo y no el personaje que todos quieren que sea. Para no haber dejado nacer al que no soy.
F5 para haber dejado ganar al otro espermatozoide. Bueno que por un lado, fue mi primer triunfo (el más preciado quizás), tal vez prefiero estar aquí  que en cualquier otro lugar (no entenderán los marcianos si leen esto, cosas de humano).
El caso de todas estas discordias internas es que el número veintitrés se acerca. Ya veo como ese pato gigante, acompañado de ese tres que dejó a tras a su gemela pareja. Un solo regalo es el que pido: F5. No un avión, a no confundir, es solo la fuerza para renunciar a todas esas cosas que para mi son inútiles, es la disciplina necesaria para hacer todas esas cosas que me llenan de verdad. Es tiempo de comenzar a crecer.
Decía Picasso que le tardó toda una vida en llegar a ser joven, ese es mi objetivo. La edad de un hombre no puede ser un vil número. Hay experiencias, aprendizajes, fracasos y un montón de otras cosas que no se pueden medir de esa forma. Tendré en horas veintitrés años (terrestres), y cumplo y no cumplo con el canon que la sociedad depara para alguien de esa edad. Solo espero que el tiempo que venga pueda renovar conocimientos, dejar atrás lo inútil, y llegar a ser yo, y no vivir la vida de alguien más.
Respecto a la pregunta que hacia al principio, ya no quiero borrar nada. Lo hecho, hecho está. Gracias por los errores y los fracasos. El show debe continuar.

lunes, 17 de octubre de 2011

En el ocaso de los ídolos



En el ocaso del los ídolos
El pavimento regado
De las cinco de la tarde
En el pueblo abandonado
Tiene algo de sentido

martes, 27 de septiembre de 2011

Insentido



Al final
Recuerdo
Lo que no fui capaz de olvidar
De hecho:
No lo hice:

Tus oídos gritaban

Tu boca miraba

Tus manos veían

Aun así:

No fuiste capaz de sentir 

sábado, 24 de septiembre de 2011

Smell like shit spirit


Afirmare tu pelo mientras vomites
Malditos sean los pájaros que no cantan

Tal vez deberían pararse en los cables
Tal vez deberías no verte en el agua

Olvidad el humo de los pulmones

Mintamos:
Digamos:
“Amo la vida”
Con el cigarro entre los dientes

No hay tiempo para nostalgias
Smell like shit spirit suena
Y nos sentimos tan jóvenes
Y tan identificados
No podemos creer
Que aun quede vodka y ron
Y la noche aun sea un adolescente
Y no nos cansemos de eso

Es por eso

Afirmare tu pelo mientras vomites
Canten o no los pájaros con el pico enmudecido
¡Párense en los cables!
En los cables pelados que les reservó algún muerto
En la bañera
De la casa
Del dueño
De las copas rotas

Adiós, adiós,  adiós
¿Qué tan real fuimos?
Adiós, adiós, adiós
¿Que tan real?
Adiós, adiós, adiós
La profundidad no cabe en los cuerpos
Adiós, adiós, adiós
Todo es expulsar y olvidarse de esto 

domingo, 18 de septiembre de 2011

La parada militar ( o Los Militares, da lo mismo)


La televisión es la línea de vida de muchas personas. Si esta avanza de manera normal, es decir, si su programación sigue la línea programada, su itinerario previamente diseñado, la vida de las personas, de la mayoría al menos, sigue su curso natural con sus dosis de alegría falsa y odio. Cada 19 de septiembre los chilenos tienen un alto después de las celebraciones de su fiesta patria. Muchos optan por sentarse un par de horas frente al televisor, y ver sonrientes como un grupo de “personas” desfila y le rinde honores a un trapo que se agita en un mástil. Vemos siempre al presidente de la republica de turno tomando chicha en cacho, dando la orden de partida, y sonriéndole a las cientos de cámaras, de televisión y fotográficas, que hay a su alrededor. Pasan muy rectamente levantando sus piernas, con una expresión de nada en su rostro. A todo esto, todos los rostros son mágicamente iguales. Pasan por la elipse del parque ojiguins (no se como escribir ese nombre, y no lo buscaré en google) también los tanques y cuanto nuevo juguete le haya comprado el estado a los niños para que se entretengan. En fin así es más o menos todo el asunto. De vez en cuanto ponen a unos tipos disfrazados de indígenas caminando (a los verdaderos los están torturando en el sur). También hay animales civilizadamente domesticados para atacar al ser humano. El caso es que, tal vez lo que más me irrita, siendo aquella fecha oficialmente invierno siempre el cielo esté despejado. Puede llover en pleno 18, mientras la fiesta esta por comenzar y apagar las parrillas que tanto había costado prender. Pero no. Ese puto día el cielo es mas celeste que nunca, los pájaros vuelan asustados (no valla a ser que una turbina de Los Halcones los absorba), las viejas alrededor de la pista lloran y se le caen los mocos orgullosas de que sus hijos fueran correctamente adiestrados  como cual perro se aprende a sentar y a parar, y sabe correctamente donde cagar sin que nadie se enoje.  En fin. El Chileno promedio se intimida e irrita ante cada hecho de violencia que ve pasar ante la caja negra, pero perfectamente avala que año tras año se le rinda honor ante lo mas bajo en lo que puede caer un ser humano: la guerra. En realidad no se que decir, no se como explicar mi molestia. Estas palabras breves pueden sonar algo desordenadas. Pero me irrita siempre ese día en especial, es algo que no soporto. Me gustaría romper mi carnet y dejar de identificarme con una patria, con un lugar, y pertenecer a todos los lugares, especialmente donde se encuentran los devastados por esos que caminan rectamente al son de su cerebro lavado, engendrando el odio, y gritando su apellido lo más fuerte posible, como si olvidaran que se puede hablar.
Estas solo han sido un breve ensayo desordenado y rápido, en honor a aquellos para los que este días es u8n día lluvioso. 

viernes, 15 de julio de 2011

Pecado

Sin pecado
es olvidado
el sabor
de un buen momento
el gusto
del pan quemado
por las llamas
del infierno

MCR

viernes, 10 de junio de 2011

¿por Qué Escribe Usted?/ Oscar Hahn

Porque el fantasma porque ayer porque hoy:
porque mañana porque sí porque no
Porque el principio porque la bestia porque el fin:
porque la bomba porque el medio porque el jardín

Porque Góngora porque la tierra porque el sol:
porque San Juan porque la luna porque Rimbaud
Porque el claro porque la sangre porque el papel:
porque la carne porque la tinta porque la piel

Porque la noche porque me odio porque la luz:
porque el infierno porque el cielo porque tú
Porque casi porque nada porque la sed

porque el amor porque el grito porque no sé
Porque la muerte porque apenas porque más
porque algún día porque todos porque quizás

jueves, 9 de junio de 2011

El Mundo/ Eduardo Galeano

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.

No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

martes, 7 de junio de 2011

AL SILENCIO/ Gonzalo Rojas


Oh voz, única voz: todo el hueco del mar,
todo el hueco del mar no bastaría,
todo el hueco del cielo,
toda la cavidad de la hermosura
no bastaría para contenerte,
y aunque el hombre callara y este mundo se hundiera,
oh majestad, tú nunca,
tú nunca cesarías de estar en todas partes,
porque te sobra el tiempo y el ser, única voz,
porque estás y no estás, y casi eres mi Dios,
y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro.

lunes, 6 de junio de 2011

Pájaros en los cables

Domingo: Una calle vacía, cielo nublado, las campanas de una iglesia a lo lejos. El aire era tibio, un auto pasaba, y con su roce removía las hojas que se resistían al otoño.
Sus pasos y las ruedas de la bicicleta, en el sonido ambiente de su vuelta a casa, sin novedades nuevamente.
Pájaros saltaban de un árbol a otro, algunos en el suelo caminaban y revoloteaban cuando era necesario, pero sin sus canticos comunes del amanecer.
-Tal vez deberían pararse en los cables-dijo el viejo mientras pasaba con su bicicleta fuera de servicio.
Llegó a su hogar, mas cansado que de costumbre. El perro movía impacientemente la reja de madera, la única de su tipo en toda la cuadra, tal vez en la ciudad. Abrió, el canino intento abalanzarse, pero la correa marcó inmediatamente el limite. Cerró la vieja puerta llena de astillas, dejó la bicicleta a un costado del jardín olvidado cubierto de maleza, y desamarró la correa de Alfa. Se metió a su casa, se tiró en el sofá, se sacó su chaqueta, y dejó al descubierto su uniforme de guardia, trabajo que ejercía en la vieja bodega de la empresa del hijo de un conocido.
Pretendía en instantes calentar el agua, servir su té habitual, saborear el pan y el queso recién comprados, en el televisor ver las mismas noticias de siempre, luego dormir. Un segundo después la arcaica reja emitió un sonido que llama su atención, un relinche típico de las puertas antiguas, acompañado de un posterior golpe. Salió para ver lo que ocurría. Llegó hasta la calle, y divisó, por la esquina de la cuadra, el andar de Alfa.
-¡Perro de mierda!
Lo siguió, el animal apuró el paso, él también. Lo apuró aun mas, él intentó hacer lo mismo. Cuando el correr del canino era insuperable, el hombre daba pasos, lentos, con más esfuerzo que de costumbre, con la boca seca, y el pecho a punto de desprenderse de su cuerpo.
-¡Perro de mierda, perro de mierda, perro de mierda!
Alfa dobló en la esquina, y la perdió de vista por un instante, hasta que el hombre lo volvió a ver: Estaba montado en una labradora, con la lengua afuera e indiferente a todos los llamados de su amo.
-¡Quiltro asqueroso, sal de mi marianita!- dijo una señora con delantal de cocina que salió de una de las casas, con uslero en mano, dispuesta a usarlo si era necesario.
-Oiga señora, déjelos, tal vez no tienen nada que ver con nosotros.
-Claro, es usted quien no tiene después que estar limpiando la caca de los cachorros.
-Pero soy el que tiene que aguantar su música de viejas todas las mañanas.
-Cállese viejo desubicado.
-Cállese usted señora.
-Insolente, voy a llamar a carabineros si continúa.
-llame usted a quien quiera.
-¡vecina!-comenzó a gritar la vieja-¡vecina ayúdeme!
-Ya cállese, me voy, total mi amigo ya hizo lo suyo.
El perro se despegó, y con la lengua afuera, moviendo la cola, emprendió el camino de regreso alrededor de su amo, entre los últimos alaridos de la señora cascarrabias.
Llegaron a casa, esta vez el hombre cerró bien la cerca, con cadena y candado, luego hizo todo lo que tenia pronosticado hacer.
Despertó con las rancheras a un volumen más fuerte de lo habitual, pero le daba lo mismo, el triunfo ya tenía su nombre grabado. Se preparó para salir, le dio comida a su amigo, y partió rumbo a doce horas de paseo entre cajas y estacionamientos.
Esta vez el viaje lo hizo a pie, desde arriba llegaba una música que relajó lo oídos del viejo: desde los cables, los pájaros levantaban su cabeza e inflaban el pecho para interpretar la armonía. El hombre sonrió, al parecer siguieron su consejo.

martes, 5 de abril de 2011

Mouseland-Reflexione ud. mismo



Fábula política difundida por Tommy Douglas, prominente activista y político, elegido en 2004 como "El canadiense más grande de todos los tiempos".

sábado, 26 de marzo de 2011

Renuncia


Frenó, no sin dificultad por lo mojado del pavimento, justo en medio del puente. El sudor se enfrió rápidamente y se confundió con la lluvia que ya desde hace un rato lo tenia empapado. No se alcanzó a dar cuenta lo rápido que pasaron por su costado los arboles del bosque mientras corría, pero ya había llegado donde pretendía, aunque no sabia donde llegaría.

Su cuerpo comenzaba a relajarse, el frio no le importaba. Estuvo unos momentos con sus manos sobre sus rodillas flectadas, respirando los últimos instantes bajo su pecho que de a poco dejaba la agitación. Se apoyó en la baranda, miró hacia abajo: el rio avanzaba raudo, saltado o esquivando las pequeñas rocas. Pequeños globos de espuma blanca nacían y morían de esos accidentes. Miró más al frente y se encontró con un espectáculo que lo asombró aun más: el largo del rio en todo su esplendor, visto hasta perder en el horizonte, o mejor dicho, entre los arboles que lo bordeaban y se juntaban allá lejos. Pero lo que mas le llamo la atención, fue la lluvia que se hizo más fuerte y envolvía hasta casi desaparecer el paisaje. Las gotas se lanzaban casi sin enterarse desde lo alto, como renunciando así mismas, y formando parte de ese gran rio, que a la vez desembocaría en un estado mayor.

¿Y si yo fuera una gota? Dijo.

viernes, 25 de marzo de 2011

Poema gris del tiempo perdido


El tiempo gira lento

Como un cubo de plomo

Que se ancla en el barro

Para hacerse insoportable


Las mesas y sus cortes

Con el corrector que miente

Escribe verdades plásticas

Bajo cuadernos en blanco


Mientras armo en mi cabeza

Veranos para escaparme

Como una reproductora

De verdades incuestionables


Eso es y así debe ser

Sin preguntas iras mas lejos

La curiosidad solo es

Para los futuros gatos muertos


Repetir una y otra vez

Verdades sobre tu nombre

No se que mierda es un himno

Pero cantarlo y rendir honores


Tan feo es este poema

Porque nace de los salones

Donde se fueron los doce

Juegos como cual viento


Ahí solo aprendí a decir

Elogios a la memoria

A competir tan fuerte

Que casi mate a mi sombra


Tome por verdad innata

El ladrido del subdesarrollo

Mientras el profesor en clase

Actuaba riendo a todo


Cuando acabó la mentira

Corrí a buscar mi alma

La vi casi en los huesos

Debajo de un puente estaba


Tardé un par de meses

En todo el convencimiento

Rogando una y otra vez

Que mi alma volviera al cuerpo