sábado, 6 de octubre de 2012
viernes, 6 de abril de 2012
This is the end, razones que a nadie le importan
Nosotros los de entonces ya no somos los mismos, algo así decía Neruda. la primera vez que oí aquella frase no pude estar mas en desacuerdo, pensaba que una era el mismo por siempre, por los siglos de los siglos, amén. Pero, la vida da vueltas, y vueltas, y a veces hasta mas vueltas aun, y te deja mareado, con nauseas, y tratas de pararte diciendo que no estás dañado, mintiéndote a ti mismo, y te crees esa mentira, y caminas como si nada, diciendo que eres feliz, pero en realidad no lo eres.
Es por eso que este blog llega hasta aquí. en esencia nació como una especie de vomito literario de mi parte, de votar todo lo malo que sentía por el mundo a finales del 2009, de hecho fue inaugurado por Walking Arround de Neruda, uno de sus textos mas oscuros, seguido por Rimabaud y unas lineas de Una Temporada en el Infierno. algunos textos míos, de los del principio solo fueron una burda aproximación a ese tipo de literatura que amaba por ese entonces. Otra de las cosas que no me identifican es el nombre de este blog, ya no me siento OSKURO, ni que viva en las sombras, ni nada de eso.
Pero han pasado ya varios libros, películas, situaciones, etc. Y no creo en lo mismo. hay muchas cosas que están aquí que ya no me identifican para nada, aunque fueron parte de un proceso de crecimiento personal, y les estoy agradecido por ello, vinieran desde el lugar del universo que vinieran.
Este blog con unos tres años de vida, solo en el ultimo año y medio tuvo gran cantidad de actividad, llegando a unas 6.500 visitas, cosa que para una pagina que solo ofrece textos de un don nadie, sin pornografía de por medio, no está mal.
En pocos días, o semanas, o meses se abrirá una nueva pagina, pondré el enlace aquí por supuesto. Los textos que crea que encajan en el nuevo proyecto se salvaran, los otros quedaran aquí durante un tiempo.
El ultimo texto publicado "Late Show con un demonio interno", es una especie de despedida para la pagina.
Gracias todos quienes la visitaron, comentaron, se enojaron, y aportaron en ella.
Late Show con un demonio interno
Me mira con cara burlesca, pero no puedo matarlo.
Lo conocí, cuando en una ceremonia íntima, decidí sacar a relucir todos mis demonios.
Los fui dejando uno a uno sobre el escritorio.
Imposible conversar con todos, eran cientos.
Me preocupó la idea de tener más demonios que amigos.
Antes de mirarme con esa cara burlesca me dijo:
“Escribir o ser feliz, pero no las dos cosas a la vez”
Un punto inquietante: que tenga razón.
Su cara burlesca no lo es tanto. Sus ojos tienen algo de tiernos. Pero no hay que engañarse: es un demonio interno.
Sabe de lo que habla, La Pieza Oscura de Lihn se deja ver bajo su brazo derecho.
“o ser feliz”
“o escribir”
Las veces que he sido feliz son dignas de escribirse. Aunque son poco entendibles.
Le pregunto el porqué de sus moretones en el rostro:
Los choques con el mundo, dice.
Sin querer aparece un sillón de terciopelo rojo, no duda en ponerse cómodo. Me veo tras un mesón de vidrio. Estamos en un set de televisión, una cámara con una luz roja en la punta. Nadie la dirige. Una pequeña galería para el público, sin público. Aplausos grabados.
Estamos al aire en un canal olvidado.
Es un demonio elegante, tan infeliz que oigo cada palabra que dice.
Pero no puedo matarlo.
Hablamos de la razón.
De la razón.
De los sentimientos que se esconden, suprimidos por la razón.
Salieron nombres de filósofos, cada cual mas antiguo que el anterior, cada apellido mas impronunciable que el anterior.
Y la razón.
También nombramos a Rimbaud, como en cualquier conversación interesante se hace.
Estuvimos a punto de hablar de Joyce, pero ya lo había hecho llorar de la risa con las dos o tres cosas que puedo decir de Rimbaud.
No lo merecíamos, aun.
Matamos a Dios varias veces, aunque mis sentimientos, que debieron haber muerto, aun escriben ese nombre con mayúscula.
Traté de hablarle de mi Dios interno, de mis sentimientos, de meditación, etcétera.
Se rió.
No habla en la ausencia de sus camaradas parados sobre el escritorio.
Humor negro.
Matamos a un par más.
Pero a él, aun no puedo matarlo.
Reí falsamente un par de veces, como buen anfitrión, como hipócrita invitado.
Le golpee la espalda en señal de aprobación.
No le dije lo que pensaba, porque pensaba matarlo.
Esperaría a que no hubiese ningún televidente.
Son muchas las personas que nos siguen a las tres de la madrugada.
He elaborado una lista:
-Muchos hombres solitarios
- un largo etcétera.
Una iluminación colectiva no andaría mal.
Hablaré de eso en el próximo programa, junto al demonio de cabeza rapada, que rompe tablas con el cráneo mientras resuelve koanes.
Pero ahora mi invitado sigue ahí sentado, esperando a que le haga preguntas que responderá con una serie de terminologías que solo él entiende.
Aunque se ve bastante inteligente.
No es que no puedo, es que no quiero.
Es bastante cómodo que siga con vida.
Es un refugio para no hacer lo que el estomago manda.
Da nostalgia mirarlo y decir: te tienes que ir.
Se ha esforzado tanto por ser un imbécil, que ahora que lo ha logrado me siento algo injusto al desecharlo.
Pero aquí vamos.
Sabe que le tengo algo que decir, su sonrisa se apaga. Se aferra a su mirada tierna para que me conmueva.
Aquí vamos.
sábado, 17 de marzo de 2012
Fuerte
martes, 28 de febrero de 2012
Flashback de una tarde de verano
sábado, 12 de noviembre de 2011
Escritura Automática 1
sábado, 5 de noviembre de 2011
F5
¿Cómo comenzar a escribir algo que al final sé que querré borrar? Lo sé porque el propósito central de estas palabras es que mañana todo comience de nuevo, de cero, y ser el único que se entere de aquello. Poder interferir en el momento exacto en que se produce lo cual nos condena, a lo que sea: a la soledad, a la rabia, al hastío, a lo que al final de la jornada impide conciliar el sueño.
Hay noches mas difíciles que otras, todo depende del nivel de culpabilidad que tenga. Normalmente me cuesta perdonarme. Existen segundos, o menos que eso tal vez, en que actuar en ese pequeño instante cambia el sentido que pueda tener un día. Son esos los instantes en los que no actúo, o si lo llego a hacer, no es para bien.
Las épocas de calor son las peores. El malestar personal contrasta con la enorme energía que se encuentra en el ambiente.
La vida debería tener aquel maravilloso botón F5, para poder reiniciarse cada vez que nuestra pagina diaria se atrofie. Decir “esto no está funcionando” y tan solo pulsar la tecla.
F5 para tener la valentía de ser yo y no el personaje que todos quieren que sea. Para no haber dejado nacer al que no soy.
F5 para haber dejado ganar al otro espermatozoide. Bueno que por un lado, fue mi primer triunfo (el más preciado quizás), tal vez prefiero estar aquí que en cualquier otro lugar (no entenderán los marcianos si leen esto, cosas de humano).
El caso de todas estas discordias internas es que el número veintitrés se acerca. Ya veo como ese pato gigante, acompañado de ese tres que dejó a tras a su gemela pareja. Un solo regalo es el que pido: F5. No un avión, a no confundir, es solo la fuerza para renunciar a todas esas cosas que para mi son inútiles, es la disciplina necesaria para hacer todas esas cosas que me llenan de verdad. Es tiempo de comenzar a crecer.
Decía Picasso que le tardó toda una vida en llegar a ser joven, ese es mi objetivo. La edad de un hombre no puede ser un vil número. Hay experiencias, aprendizajes, fracasos y un montón de otras cosas que no se pueden medir de esa forma. Tendré en horas veintitrés años (terrestres), y cumplo y no cumplo con el canon que la sociedad depara para alguien de esa edad. Solo espero que el tiempo que venga pueda renovar conocimientos, dejar atrás lo inútil, y llegar a ser yo, y no vivir la vida de alguien más.
Respecto a la pregunta que hacia al principio, ya no quiero borrar nada. Lo hecho, hecho está. Gracias por los errores y los fracasos. El show debe continuar.
lunes, 17 de octubre de 2011
En el ocaso de los ídolos
martes, 27 de septiembre de 2011
Insentido
sábado, 24 de septiembre de 2011
Smell like shit spirit
domingo, 18 de septiembre de 2011
La parada militar ( o Los Militares, da lo mismo)
viernes, 15 de julio de 2011
Pecado
viernes, 10 de junio de 2011
¿por Qué Escribe Usted?/ Oscar Hahn
Porque el fantasma porque ayer porque hoy:
porque mañana porque sí porque no
Porque el principio porque la bestia porque el fin:
porque la bomba porque el medio porque el jardín
Porque Góngora porque la tierra porque el sol:
porque San Juan porque la luna porque Rimbaud
Porque el claro porque la sangre porque el papel:
porque la carne porque la tinta porque la piel
Porque la noche porque me odio porque la luz:
porque el infierno porque el cielo porque tú
Porque casi porque nada porque la sed
porque el amor porque el grito porque no sé
Porque la muerte porque apenas porque más
porque algún día porque todos porque quizás
jueves, 9 de junio de 2011
El Mundo/ Eduardo Galeano
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
martes, 7 de junio de 2011
AL SILENCIO/ Gonzalo Rojas

Oh voz, única voz: todo el hueco del mar,
todo el hueco del mar no bastaría,
todo el hueco del cielo,
toda la cavidad de la hermosura
no bastaría para contenerte,
y aunque el hombre callara y este mundo se hundiera,
oh majestad, tú nunca,
tú nunca cesarías de estar en todas partes,
porque te sobra el tiempo y el ser, única voz,
porque estás y no estás, y casi eres mi Dios,
y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro.
lunes, 6 de junio de 2011
Pájaros en los cables
Sus pasos y las ruedas de la bicicleta, en el sonido ambiente de su vuelta a casa, sin novedades nuevamente.
Pájaros saltaban de un árbol a otro, algunos en el suelo caminaban y revoloteaban cuando era necesario, pero sin sus canticos comunes del amanecer.
-Tal vez deberían pararse en los cables-dijo el viejo mientras pasaba con su bicicleta fuera de servicio.
Llegó a su hogar, mas cansado que de costumbre. El perro movía impacientemente la reja de madera, la única de su tipo en toda la cuadra, tal vez en la ciudad. Abrió, el canino intento abalanzarse, pero la correa marcó inmediatamente el limite. Cerró la vieja puerta llena de astillas, dejó la bicicleta a un costado del jardín olvidado cubierto de maleza, y desamarró la correa de Alfa. Se metió a su casa, se tiró en el sofá, se sacó su chaqueta, y dejó al descubierto su uniforme de guardia, trabajo que ejercía en la vieja bodega de la empresa del hijo de un conocido.
Pretendía en instantes calentar el agua, servir su té habitual, saborear el pan y el queso recién comprados, en el televisor ver las mismas noticias de siempre, luego dormir. Un segundo después la arcaica reja emitió un sonido que llama su atención, un relinche típico de las puertas antiguas, acompañado de un posterior golpe. Salió para ver lo que ocurría. Llegó hasta la calle, y divisó, por la esquina de la cuadra, el andar de Alfa.
-¡Perro de mierda!
Lo siguió, el animal apuró el paso, él también. Lo apuró aun mas, él intentó hacer lo mismo. Cuando el correr del canino era insuperable, el hombre daba pasos, lentos, con más esfuerzo que de costumbre, con la boca seca, y el pecho a punto de desprenderse de su cuerpo.
-¡Perro de mierda, perro de mierda, perro de mierda!
Alfa dobló en la esquina, y la perdió de vista por un instante, hasta que el hombre lo volvió a ver: Estaba montado en una labradora, con la lengua afuera e indiferente a todos los llamados de su amo.
-¡Quiltro asqueroso, sal de mi marianita!- dijo una señora con delantal de cocina que salió de una de las casas, con uslero en mano, dispuesta a usarlo si era necesario.
-Oiga señora, déjelos, tal vez no tienen nada que ver con nosotros.
-Claro, es usted quien no tiene después que estar limpiando la caca de los cachorros.
-Pero soy el que tiene que aguantar su música de viejas todas las mañanas.
-Cállese viejo desubicado.
-Cállese usted señora.
-Insolente, voy a llamar a carabineros si continúa.
-llame usted a quien quiera.
-¡vecina!-comenzó a gritar la vieja-¡vecina ayúdeme!
-Ya cállese, me voy, total mi amigo ya hizo lo suyo.
El perro se despegó, y con la lengua afuera, moviendo la cola, emprendió el camino de regreso alrededor de su amo, entre los últimos alaridos de la señora cascarrabias.
Llegaron a casa, esta vez el hombre cerró bien la cerca, con cadena y candado, luego hizo todo lo que tenia pronosticado hacer.
Despertó con las rancheras a un volumen más fuerte de lo habitual, pero le daba lo mismo, el triunfo ya tenía su nombre grabado. Se preparó para salir, le dio comida a su amigo, y partió rumbo a doce horas de paseo entre cajas y estacionamientos.
Esta vez el viaje lo hizo a pie, desde arriba llegaba una música que relajó lo oídos del viejo: desde los cables, los pájaros levantaban su cabeza e inflaban el pecho para interpretar la armonía. El hombre sonrió, al parecer siguieron su consejo.
martes, 5 de abril de 2011
Mouseland-Reflexione ud. mismo
Fábula política difundida por Tommy Douglas, prominente activista y político, elegido en 2004 como "El canadiense más grande de todos los tiempos".
miércoles, 30 de marzo de 2011
sábado, 26 de marzo de 2011
Renuncia
Frenó, no sin dificultad por lo mojado del pavimento, justo en medio del puente. El sudor se enfrió rápidamente y se confundió con la lluvia que ya desde hace un rato lo tenia empapado. No se alcanzó a dar cuenta lo rápido que pasaron por su costado los arboles del bosque mientras corría, pero ya había llegado donde pretendía, aunque no sabia donde llegaría.
Su cuerpo comenzaba a relajarse, el frio no le importaba. Estuvo unos momentos con sus manos sobre sus rodillas flectadas, respirando los últimos instantes bajo su pecho que de a poco dejaba la agitación. Se apoyó en la baranda, miró hacia abajo: el rio avanzaba raudo, saltado o esquivando las pequeñas rocas. Pequeños globos de espuma blanca nacían y morían de esos accidentes. Miró más al frente y se encontró con un espectáculo que lo asombró aun más: el largo del rio en todo su esplendor, visto hasta perder en el horizonte, o mejor dicho, entre los arboles que lo bordeaban y se juntaban allá lejos. Pero lo que mas le llamo la atención, fue la lluvia que se hizo más fuerte y envolvía hasta casi desaparecer el paisaje. Las gotas se lanzaban casi sin enterarse desde lo alto, como renunciando así mismas, y formando parte de ese gran rio, que a la vez desembocaría en un estado mayor.
¿Y si yo fuera una gota? Dijo.
viernes, 25 de marzo de 2011
Poema gris del tiempo perdido

El tiempo gira lento
Como un cubo de plomo
Que se ancla en el barro
Para hacerse insoportable
Las mesas y sus cortes
Con el corrector que miente
Escribe verdades plásticas
Bajo cuadernos en blanco
Mientras armo en mi cabeza
Veranos para escaparme
Como una reproductora
De verdades incuestionables
Eso es y así debe ser
Sin preguntas iras mas lejos
La curiosidad solo es
Para los futuros gatos muertos
Repetir una y otra vez
Verdades sobre tu nombre
No se que mierda es un himno
Pero cantarlo y rendir honores
Tan feo es este poema
Porque nace de los salones
Donde se fueron los doce
Juegos como cual viento
Ahí solo aprendí a decir
Elogios a la memoria
A competir tan fuerte
Que casi mate a mi sombra
Tome por verdad innata
El ladrido del subdesarrollo
Mientras el profesor en clase
Actuaba riendo a todo
Cuando acabó la mentira
Corrí a buscar mi alma
La vi casi en los huesos
Debajo de un puente estaba
Tardé un par de meses
En todo el convencimiento
Rogando una y otra vez
Que mi alma volviera al cuerpo